lunes, agosto 28, 2006

Iván el tonto y otros cuentos, de Lev Tolstói

Editorial Siruela. Depósito legal M-25110-2004.
118 páginas.
Leído en noviembre de 2005

Iván el tonto es el cuento más largo de los recopilados en este libro. Más de 30 páginas, pero un cuento sin lugar a dudas, por su estructura, su simetría y también por su moralina. Los otros cuentos, más de 20, son mucho más cortos, incluso de una sola página.
Muy bien ejecutados desde el punto de vista literario, son cuentos con una construcción deliciosa, muy armoniosos, casi matemáticos. Seguramente puedan analizarse mediante las funciones de Propp muy fácilmente.
La famosa frase de "¡Socorro, que viene el lobo!" no viene de un cuento popular, resulta que es de Tolstói. Y así ocurre con muchos más de los cuentos recopilados en este volumen. Ha sido un libro muy agradable de leer en este aspecto.
Son textos con la moralina demasiado al descubierto. Resaltan valores como la nobleza, la sinceridad, la solidaridad, etc, la bondad en general. Usa muchas veces el recurso de cambiar el punto de vista de una situación para hacer germinar una reflexión en el lector. Lector niño, desde luego, para un adulto estos cuentos no son válidos en absoluto. Pretenden adoctrinar no sólo en el plano ético, también en el religioso. Las virtudes que ensalzan estos cuentos van muchas veces de la mano del cristianismo, cuando en realidad lo bueno y lo malo es totalmente independiente de la religión.
Tolstói siempre relaciona felicidad con pobreza. Yo opino que no hay que sentirse orgulloso de ser pobre, simplemente uno tiene que trabajar honradamente e intentar prosperar así, es posible enriquecerse sin dejar de lado la nobleza ni ninguna otra buena virtud. Se asume también en estas páginas que la ignorancia es buena. Inocencia, ingenuidad: ser tonto, en definitiva. ¡Qué estupidez! Para mí tiene más mérito ser noble cuando uno elige serlo, ser solidario cuando se tiene la capacidad de ser egoísta. ¿Dónde está la sangre de estos personajes? Se obstinan en hacer una vida de sacrificio físico, de trabajo, pero son absolutamente perezosos en cuanto a las inquietudes se refiere. Son personajes cobardes, temen volverse demasiado libres. El mérito de verdad está en ser libre y elegir un buen camino siendo consciente de su coste de oportunidad, el mérito está en ser poderoso y usar el poder para un buen fin. De nada me sirven los caritativos si lo son en busca de un trozo de cielo. De nada me sirven los que son solidarios sólo para limpiar sus conciencias. De nada me sirven los que se pasan la vida viviendo de su sudor y les parece complicado o sucio ganársela de otra manera. El amor es grande cuando se escoge libremente. ¡No quiero ser como Iván el tonto!


2 Comments:

At 7/9/06 11:57 a. m., Blogger ysus said...

jajajajajajajjajjaajajjajajaja... qué grande eres, Joseto :) cómo me has manipulado.
He visto Tolstoi y me he asustado (hace poco me metí, entre pecho y espalda, Ana karenina -un poco largo y pesado para mi gusto, demasiadas vueltas a lo mismo, aunque se agradece que está muy bien escrito y los conocimientos que se adquieren sobre la sociedad rusa de hace dos siglos-), luego me animas a ojear los cuentos de este hombre, con lo de "¡que viene el lobo!" y terminas criticándole :) qué jefe XD

 
At 23/12/07 8:31 p. m., Anonymous Anónimo said...

y a mí qué coño me importan tu opinión acerca de los conceptos "fundamentales" de la life?

 

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