domingo, mayo 10, 2009

Fahrenheit 451, de Ray Bradbury

Editorial Debolsillo
175 páginas.
Leído en transporte público

Terminé de leer Fahrenheit 451 y aún quedaban 10 minutos de autobús para llegar a casa, así que volví a la primera página para leer la brevísima biografía del autor que incluye esta edición. Me sorprendió muchísimo ver que está escrito en 1953. Su visión del futuro es tan buena y asimilable que uno diría que se trata de un libro mucho más moderno.

El primer mensaje que lanza el libro, a modo de título, es el de "Fahrenheit 451: la temperatura a la que el papel de los libros se inflama y arde". Esta frase es acertadísima y la responsable de que todo el mundo, antes de haberse leído este libro o haber visto la película, sepa de qué trata la novela. Y si la analizamos un poco, vemos que es de lo más inteligente: "la temperatura a la que el papel de los libros se inflama y arde". Precisamente el papel de los libros. No el papel de los folletos de publicidad, ni el de las facturas del teléfono, ni siquiera el de las revistas o los periódicos. Y es porque precisamente Fahrenheit 451 es una novela que trata sobre el hecho de quemar el papel de los libros. Y es que los libros juegan un papel muy importante en nuestra sociedad, y un papel incómodo en la sociedad futurista que plantea Ray Bradbury.

La historia transcurre sin demasiados rodeos, en menos de 200 páginas y en tan sólo tres capítulos que tienen su propio título pero que podrían haberse llamado "planteamiento, nudo y desenlace". Ray Bradbury construye con esta novela un "laboratorio social" en el que ejecutar el experimento de ver qué ocurriría en una sociedad en la que se anula cada vez más la capacidad de pensar de las personas. Ciertamente, deberíamos tomar nota de los resultados de este experimento, en muchos aspectos cotidianos ya se ha implantado el no pensar y, como en la novela, en el mundo real los poderosos siempre se han desenvuelto mejor frente a una sociedad "ingenuamente feliz".

El segundo mensaje que lanza este libro es una cita de Juan Ramón Jiménez colocada justo antes dle inicio de la novela como tal. La copio aquí literalmente, además, como cierre del post: "si os dan papel pautado, escribid por el otro lado"

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2 Comments:

At 26/5/09 7:06 p. m., Blogger Natalia Martínez said...

Hola Joseto!

Hace tiempo que no me pasaba. Qué casualidad, el otro día vi la película de Truffaut y me emocioné. Al día siguiente (coincidencias del destino) vi un artículo sobre ello en Babelia, el suplemento de El País.
No me leído este clásico, pero cada vez tengo más ganas. De hecho, hace poco vi un corto homenaje cuyos personajes eran libros.

Te adjunto el link del artículo:
http://www.elpais.com/articulo/narrativa/Bradbury/perfecto/elpepuculbab/20090523elpbabnar_1/Tes

Por cierto, te veo algo anarquista y apocalíptico, ¿no?

Besos!

 
At 4/10/09 8:37 p. m., Blogger José Tomás said...

Me ha encantado el artículo, Natalia. Cada vez me gusta más ver cómo los libros se completan en cada lector. En el artículo, Enrique Vila-Matas explica su relación con el cuento de Bradbury. Aquí en yLibros una de mis cosas preferidas es cómo el autor del post cuenta su experiencia con el libro. Y esto es cosa de Ysus y los demás, yo empecé escribiendo casi sinopsis aburridas y ellos me han hecho ver lo interesante de explicar el contexto del lector. Por eso, cada libro se hace distinto en cada lector. Cada cuento también, y por eso "La costa en el crepúsculo" es un cuento más especial aún, porque tiene adosado un artículo como el que nos has pasado.

¡Saludos!

 

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