miércoles, marzo 10, 2010

Las brujas, de Roald Dahl

Editorial Alfaguara
200 páginas.
Leído dos veces

En el colegio tuve suerte: nos mandaban para leer libros infantiles. Nada de El Quijote ni atrocidades así que a esa edad pueden llevar más a odiar que a disfrutar de los libros. De hecho, creo que las lecturas que mandaban ni siquiera eran obligatorios.

Una de estas recomendaciones, allá por sexto de EGB, fue "Las brujas" de Roald Dahl. Lo leí entonces y lo he vuelto a leer la semana pasada.

Esto de releer de mayores obras que ya leímos en su día de niños es muy interesante. Lo he hecho con "Jim Botón y Lucas el maquinista", con "La historia interminable" o con "Boris", y seguro que lo haré con otros como "Robi, Tobi y el aeroguatutú" o "El Superzorro". Pero hoy toca hablar de "Las brujas"

El libro es de los naranjas de Alfaguara, la edición antigua (del 89), ahora por supuesto sigue reeditándise y está disponible con el diseño moderno (aquí podéis ver la portada). Las ilustraciones de Quentin Blake son muy buenas y la edición moderna mantiene el mismo dibujo de portada.

Lo que de niño es un libro con bastante entidad, de nada menos que 200 páginas, de mayor se convierte en un librito que apenas dura unos viajes de autobús. La acción principal que se cuenta transcurre en un solo día. De niño uno tiende a adaptar el tiempo de la ficción al tiempo de su propia realidad (al menos a mí me pasaba), es decir, si paraba la lectura un día para continuar al día siguiente, los personajes también se iban a dormir y cuando al día siguiente continuaba con las lecturas asumía en cierto modo que también para ellos había pasado un día. Así que me he llevado una sorpresa al ver la sencillez de la trama. El recuerdo que tenía era de algo más dilatado en el tiempo. La estructura, muy simple, tiene tres partes: antecedetes, aventura y cierre.

  • Antecedentes: el gran acierto de este libro está precisamente en esta primera parte, que dura muy poquitas páginas, pero que es crucial porque nos advierte de que las brujas existen realmente, explica qué cosas horribles son capaces de hacer y, lo más importante, da a los lectores las claves para reconocerlas. Aunque esto no forma parte como tal de la historia, engancha asombrosamente.
  • Aventura: ocurre en un sólo día, pero ocupa casi todo el volumen de páginas del libro. Cuenta cómo un niño y su abuela hacen frente a la terrible Asociación de Brujas de Inglaterra, esta parte tiene su propio planteamiento, nudo y desenlace.
  • Cierre: tras el desenlace de la aventura, quedan algunas cosas que explicar, algunos cabos sueltos que se cuentan aquí.
En definitiva, se trata de una novela de estructura tremendamente simple, pero muy bien construída y contada. Quizá por eso tenga versión cinematográfica. El libro está contado en primera persona, dice algunas frases geniales como "los niños no deberían bañarse nunca", enseña a amaestrar ratones y no tiene inconvenientes en que un personaje fumador sea bueno (¿os habéis dado cuenta de que en Holywood sólo fuman los malos???). Todos esos ingredientes crean una complicidad inmediata con el lector niño.

Otra parte muy atractiva, además de la información general acerca de las brujas que se da en la primera parte del libro, es la explicación con todo detalle (dibujos incluídos) de una receta de poción mágica de brujas. Es una parte ritual que resulta de lo más enriquecedora para la novela. Es una temeridad publicar este tipo de recetas en un libro para que estén al alcance de todos, pero afortunadamente los ingredientes no son tan fáciles de encontrar: garra de cascacangrejos, huevo de pájaro gruñón, pico de chismorrero, trompa de espurreador, lengua de saltagatos... Creo que es la parte más divertida del libro.

De niño también tenía la tendencia a enfrentar la realidad en parejas: el día y la noche, los niños y los mayores, el colacao y el café, el fútbol y el baloncesto, etc. En escritores, eran Michael Ende y Roald Dahl los "enfrentados". Desde luego son planteamientos literarios diferentes, y me quedo con Dahl por su parte transgresora, esa que crea tanta complicidad. Creo que de niño era más de Ende... ¿a quién os pedís vosotros?

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1 Comments:

At 4/1/12 10:25 a. m., Anonymous Ulan said...

Muy buena descripción del libro ;)

Es de agradecer tus indicaciones le hacen a uno recapacitar. En mi caso particular observo más la diferencia entre el libro y la película basada en el libro; por lo general mejor el primero, pero por comodidad hoy día se estila mejor ver la película (y que te lo den todo mascado).

Con respecto a Ende vs Dahl, me quedo con el primero. Ende me parece más profundo, hace poco leí "charlie y la fábrica de chocolate" que regalé a mi sobrino, éste no quería leerlo porque vió la película (que le gustó). A mi no me dejó buena impresión, termina de forma muy precipitada y obliga a seguir la aventura en otro libro (la continuación).

Salu2.

 

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