domingo, diciembre 30, 2007

La pasión turca, de Antonio Gala

Editorial Planeta (ISBN 84-08-00251-1)
345 páginas.
Leído entre viaje y viaje.

     Este libro llevaba conmigo mucho tiempo, viajando de un país a otro, paciente y tranquilo; seguro de su pronta lectura, que nunca llegaba, aguantando, confiado en sí mismo, a los jóvenes y atrevidos que se interponían entre nosotros.

     Después de leer las Travesuras de la niña mala me puse romanticón y me decidí a leer este libro de Antonio Gala que tan paciente y orgulloso me había esperado. No se produjo una unión inmediata, olvidándome del resto del mundo como me ha sucedido otras veces, pero quizás...

"la verdadera unión de dos amantes tendría que producirse fuera de la cama, fuera de ese desahucio del sexo, que nos embarga y nos desaloja para que dejemos de habitar en nuestro cuerpo y nos instalemos en el cuerpo del otro. Porque yo me acuesto con Yamam cuando él deja de ser Yamam, y él conmigo, lo mismo. Somos ya dos lapas, dos rémoras anónimas, dos ventosas recíprocas, sin proyecto común, sin pasado ni futuro, y también sin memoria... Y así, ¿qué unión puede llegar a producirse? Pero, si no es así, ¿qué otra unión cabe?"

     Puede que esperara demasiado de él, con sus premios, su fama y su autor. Aunque es un buen libro, lleno de frases para enmarcar, que nos muestra las distintas caras del amor, el sexo y la vida de una manera a la vez sutil y directa, sensible y agresiva:

"Yo conozco mejor que otras mujeres la incompatibilidad de una vida regulada, modelo, o al menos razonable, con la violencia del reclamo del sexo, con su vorágine africana, irracional y sudorosa. Por mí, siempre andaría desnuda, con el sexo al aire, acoplándome con Yamam allí donde nos entrara el apetito. Si no se lo propongo y lo hago, es porque, engañados todos por una civilización triste y adormecedora, engañados por una forma falaz de sentirnos humanos, es muy arduo desengañarse en una sola vida. Mi sexo y mis nalgas y mis pechos acabarían por no decirle nada. Nos han enseñado a obrar por acertijos, y a plantearnos, aunque sea de mentirijillas, un misterio con cada amante, como si fuésemos nosotros los que tuviésemos que descubrir el de la otra persona, y ella el nuestro, que no existe y sabemos que no existe."

     Particularmente, me dejó un sabor de boca agridulce y no del todo satisfecho. Se me hizo un poco largo y nunca me enganchó por completo. Por otra parte, no le puedo negar una buena nota y un buen recuerdo, que mejora con el paso del tiempo.

"Se preguntó si le mentía. Se respondió que acaso habían mentido todos, incluso él; [...] que la absoluta verdad no existe, y que cada uno es víctima de su propia verdad, la sepa o no, la diga o no la diga."


2 Comments:

At 6/1/08 5:04 p. m., Blogger Anna said...

Leí hace muchos años "La Pasión Turca" y me pareció fascinante...la película también, pero el libro tiene un "algo" que no sabría describir. Cada vez que releo alguno de sus pasajes pienso en el verdadero sentido de la palabra Amor.

Un abrazo,

Anna Belén.

 
At 6/2/08 7:29 p. m., Blogger raquel said...

Me regalaron el libro mis amigas del instituto, lo lei con 15 años creo. Me quedo la misma sensacion que a ti... tiene una gran carga erotica en ciertos pasajes, de una forma elegante te esta describiendo un aqui te pillo aqui te mato de toda la vida. Luego habia trozos del libro que se me hicieron mas pesados.
Pero te garantizo que el recuerdo del libro mejora con el tiempo, tiene el don de dejar en ti solo el poso de lo bueno.
Sobre la peli... kk de vak... la Desideria de la peli no tiene nada que ver con la del libro... la desesperacion de la protagonista, esa absoluta dependencia no se muestra en la pelicula... solo con ver el final ya te das cuenta de que el caracter de 'Ana Belen'( la protagonista de la peli) es opuesto al de Desideria.
No se que opinará Gala pero no creo que le gustase la version de la pelicula.
Bueno un besito a todos y a leer mucho.

 

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